Saturday, October 16, 2010

La Dignidad del Trabajo

"El trabajo dignifica": hipócrita observación generalmente sacada de contexto, predicada por los patronos y cacareada por sus "chiquillos de mandado", para de esta manera intentar justificar bajos salarios, pésimas condiciones de trabajo, y la escasez o total ausencia de beneficios al empleado.


Sí; "el trabajo dignifica;" al patrono, al dueño y señor de la "finca," al empleador; como resultado directo del sudor, esfuerzo, y en demasiados casos, hasta la salud del forzadamente infatigable trabajador, el vasallo, el castrado eunuco. Para muchos, el trabajo no es si no una vaquería donde todos los días somos "voluntariamente" forzados a ser conectados a alguna maquina, herramienta o situación, encargada de drenar lentamente hasta la última gota de toda nuestra energía, productividad y creatividad; en demasiados casos con el fin de alimentar la implacable, golosa, enfermiza hambre, y el afán de riqueza de otro.

Trabajo y dignidad: ¡indignante matrimonio, brillante propaganda, cruel contradicción! Al llevar la unión de estas palabras a la realidad que vive el mundo trabajador, se crea una enorme brecha entre ambas, convirtiendo la sola mención de estas en una misma oración, en una terrible afrenta para todo aquel quien, semana tras ardua semana de trabajo, lleva a casa las miserias, las migajas devengadas de su afán; las cuales, en la mayoría de los casos, no son suficientes para costear un nivel de vida equivalente a la carga y a los absurdos que le son impuestos y a los que son sometidos -- y en un alarmante número de los casos no son ni tan siquiera suficientes para brindarle a estos un nivel de vida digno de un ser humano.

El trabajo, por meramente llevar ese nombre, jamás podrá traerle dignidad a un ser humano si en el mismo no se fomenta un ambiente apropiado, óptimas condiciones para el obrero (incluyendo el trato recibido de parte de sus supervisores), competentes salarios y beneficios de salud, e incentivos motivacionales: ascensos, reconocimiento, y acceso a programas de auto mejoría. Resulta inaudito que en nuestros tiempos todavía exista la mentalidad de que el exprimir a un ser humano es la mejor manera de obtener más de el.

La dignidad, la honra y la satisfacción producidas por el trabajo continuarán siendo las grandes ausentes en la vida de nuestros obreros, hasta que los patronos entiendan que es precisamente el elemento humano el que representa el mas importante y valioso activo de cualquier industria o compañía, y cuando estén dispuestos a invertir mayores recursos en el.

Tuesday, August 10, 2010

A Nancy

Hoy: día de tu sorpresivo viaje.
Hoy, que te marchas sin equipaje,
¡te ruego, te exijo, te suplico y te obligo:
¡regresa aquí! ¡Regresa a mí!

Envuelto en la ausencia de tu despedida;
remendando corazones, pulsante mi herida.
Amargan mi alma los dulces recuerdos
que tu forzado abandono convierte en tormento.

¿A dónde has ido con tanta prisa,
dejándome pendido de esta cornisa?
Endeble desprenderme, caer al vacío,
rindo mi alma a la oscuridad y al frío.

Abrazos miles que no te dí.
Momentos que tuve más no compartí.
Despilfarrados mi suplicio y mi rogar,
ante oídos sordos por tu jornada aplazar.

Hoy, cerrando al fin la cubierta,
tras lúgubre séquito atravesarás la puerta.
Sombrío es el sendero de las flores,
despojadas de aromas, belleza y colores.

Veloces pasos nos llevan por la vida.
Lento es el camino hacia la eterna despedida.
En solitario llanto pregonamos nuestro arribo.
Sinfonía de quebrantos que nos destierra al olvido.

La hora ha llegado, y te digo adiós
Contigo dejo esta, mi última flor.
Puedes irte, trascender en paz
que mi alma y mi mente nunca dejarás.

Hasta nunca...Hasta pronto... Hasta siempre
¡Dios, cuán solo he quedado de repente!
Y ahora que tu dolor ha terminado,
sepúltese el mío también a tu lado!

¡Gracias Nancy, por todo lo que fuiste, por todo lo que diste!
¡Gracias por compartir tu corta vida con nosotros!

Thursday, July 29, 2010

Puerto Rico y el "Deporte" de los Gallos

Desde hace años se han venido creando grupos en España con el fin de promover  el establecimiento de leyes que prohiban las corridas de toros. Recientemente, la región de Cataluña (Catalunya) de ese país, ha declarado ilegal la práctica de este nauseabundo pasatiempo. En amplio contraste, y lamentablemente para nosotros en P.R, nuestro neandertal ex gobernador Anibal Acevedo Vilá y sus primitivos legisladores, aprobaron una ley que, además de reglamentar el mal nombrado "deporte" de los gallos, lo catapulta a un nivel de nobleza, catalogándolo como un DERECHO cultural de los puertorriqueños.

Con la aprobación de esta ley, el desenfocado ex gobernador y la legislatura de Puerto Rico (de ambos partidos de mayoría), pretenden justificar y perpetuar la práctica de aquello que internacionalmente es reconocido como maltrato, abuso y explotación de los animales; al vestirlo, decorarlo y confeccionarlo con matices y colores de nuestra cultura e idiosincracia; denigrándonos en el proceso y devaluándonos como pueblo, como nación, y peor aún, como seres humanos.

Los tiempos cambian. Aquello que era correcto en antes, no necesariamente tiene que ser lo mas apropiado en el presente. De ser así, aún se estuvieran utilizando las sanguijuelas* para tratar enfermedades. Desgraciadamente, según lo que aparenta ser la lógica de nuestro ilógico ex gobernador y de los cavernícolas arquitectos de esta ley, podríamos deducir que para estos sería aceptable el que aún viviéramos los días de la esclavitud. Después de todo, la esclavitud se practicó por tantos años en los Estados Unidos que la misma también estaba arraigada a la cultura de ese país, especialmente en el área sur del mismo. Por consiguiente, tal vez podríamos abrogar la ley que le dio el derecho al voto a las mujeres, una minoría de las cuales (aquellas que sabían leer y escribir) comenzaron a votar en el 1929, y en su carácter total, apenas en el 1935. ¿Sería  entonces propicio aseverar que el no otorgarle los derechos a gran parte de los ciudadanos de un país es algo que hay que eternizar, de haber sido esto uso y costumbre por un sinnúmero de años? Lo que está mal, mal está; indiferentemente de cuan habitual haya sido para nuestros antepasados, y por cuanto tiempo estos se hayan conducido de tan reprochable manera.

El problema con los políticos del presente es que su verticalidad, moralidad y hasta sentido común, son lanzados por la borda en el momento de estos prestar juramentación, pues entonces, al ocupar su cargo y beber por vez primera del cáliz del poder, sus prioridades dan un giro de 360 grados. Es entonces cuando el político se ve en la necesidad de "pasarle" la manito a todos, evitando así la toma de decisiones y posturas controversiales, aunque sean estas necesarias y beneficiosas para la mayoría. De esta manera pretenden muchos tener a todo el mundo contento, con la finalidad de prolongar su estadía en esa silla de poder. He aquí la razón del continuismo de la inacción. Es precisamente por esto que las acciones de los políticos de la región de Cataluña, España, son comendables, pues a estos no les tembló la mano para tomar una decisión correcta, aunque fuese impopular. No tuvieron miedo de desencantar a aquellos mismos que los acusaban de ser poco patrióticos al ir en contra de aquello que era considerado por muchos como parte de su cultura. Estamos seguros de que dicha decisión ha puesto en riesgo las posiciones de muchos de estos dentro del marco político.

Los animales sienten y padecen al igual que los seres humanos; Y al igual que nosotros, estos también tienen derechos (por más deliciosos que sean), o al menos deberían de tener derecho a tener derechos. La existencia de los animales no tiene el propósito de servir de un mezquino y descarado entretenimiento para nosotros, para disponer de estos como mejor nos plazca. Aunque nos hayamos auto proclamado como tales, los seres humanos somos tan solo parte de la naturaleza, no los dueños y señores de la misma.

* = Anibal Acevedo Vilá



Wednesday, August 26, 2009

Nuestra "Pobre" y "Abusada" Clase Magisterial

En dias recientes se ha desatado en Puerto Rico - para sorpresa de nadie - una nueva pugna; esta vez, involucrando a los maestros y la conmemoración de su tan "especial" dia. ¡Ah, los maestros de P.R! ¡Esa tan "sacrificada" clase trabajadora de "servidores" y magdalenas públicas! Perdonen ustedes mi sarcasmo, pero me resulta un tanto difícil el sentir compasión por la clase magisterial y sus egocéntricos reclamos en momentos en que tantas personas (tanto en el sector privado como en el público) han perdido, o están en proceso de perder sus empleos.


Antes de comenzar a analizar esta situación minuciosa y detalladamente, debemos despojarnos de todos los mitos que giran en torno a la clase magisterial. Culminemos así con la práctica de vestirlos a todos de excelencia; canonizándolos y elevándolos a ilustres niveles. La triste realidad es otra. No todos los maestros han sido "creados" iguales. En ese selecto círculo, los hay de todos los "tamaños," "colores," y "sabores;" y créanme, algunos de estos dejan residuos de un amargo sabor en el cumplimiento del deber. Debemos por igual trazar líneas y establecer diferencias entre los miembros de la clase magisterial que son empleados por el gobierno, y aquellos que se desempeñan en el sector privado. Los últimos, maestros por igual (en cuanto a vocación y desempeño), más en la mayoría de los casos, son tratados como las "cenicientas" del magisterio. Lamentablemente a nadie parece importarle. Nadie siente ni padece por ellos, y definitivamente, nadie habla por ellos, ya que las mismas reglas, beneficios y paga adquiridos por los maestros de escuelas públicas a través de sus diferentes uniones, federaciones y sindicatos, no siempre aplican a los maestros del sector privado.


Nuestros maestros: ¡educadores mal educados! ¿Acaso no han entendido aún que no son ustedes el centro del universo? A diferencia de lo que puedan ustedes opinar, es necesario que comprendan que no conforman ustedes la clase laboral más importante y especial de nuestra isla. Tampoco lo son sus plañideros compañeros de bajo rendimiento que hoy por hoy sobrecargan la nómina pública. No crean lo que les dicen sus líderes sindicales. En P.R., todo el mundo está mal remunerado. ¿Por qué habrían de ser los maestros la excepción? Si todos nos fueramos a tirar a la calle a protestar por la mala paga y las pobres condiciones de trabajo, nadie en la isla trabajaría. A pesar de que soy proponente de que los maestros (todos en general, no solamente los de escuelas públicas), deberían devengar mejores salarios, entiendo que en estos momentos, comparativamente con otros profesionales en P.R., y basándonos en la cantidad de horas que estos trabajan; los maestros están bien remunerados. Recordemos que lo que los maestros (del sistema público) no devengan en dinero, lo obtienen en beneficios; beneficios que no siempre le son extendidos a sus homólogos en los sistemas privados de educación. ¿Qué otro empleado en P.R., puede gozar de dos semanas de vacaciones en navidad (pagas), dos meses en el verano, más fines de semanas largos por la conmemoración del dia de acción de gracias, semana santa, y todos los otros dias libres del año que el gobierno le da a sus ineficientes - en demasiados casos - empleados? Esto sin contar las otras "misas" sueltas, como el hecho de que cada vez que "cae un aguacerito," se cancelan las clases; cada vez que se va el agua en la escuela (como sucede tan a menudo) estos no tienen que trabajar; y otras razones que en otro lugar, tiempo y espacio deberían de ser extraordinarias (contaminación por ratas, insectos, fuga de gases, etc), más en nuestra isla, al igual que en - otros - países tercer mundistas, son de carácter ordinario. Añadamos a esto el que, como todos, los maestros también tienen el perfecto derecho de tomar sus dias por enfermedad. Sería ingenuo el presumir que la dedicación de estos es tal que solamente utilizan los mismos cuando es absolutamente necesario, especialmente cuando sus acciones recientes solo han servido para hacerlos ver como desenfocados, insensibles y mezquinos. Al tomar esto en cuenta, sin restarle importancia al hecho de que el maestro solo imparte clases durante 5 horas al dia, debemos preguntarnos cuánto en realidad trabaja la clase magisterial y de donde sacán la osadía y desfachatez de quejarse tanto. Aparentemente, la clase de "Descaro y Desverguenza 101" se encuentra entre los requisitos de graduación del maestro.


A diferencia de la mal acostumbrada, malcriada e insaciable clase magisterial pública, aquellos que se desempeñan en el sector privado no cuentan, en la mayoría de los casos, con tanto tiempo libre (entre otros beneficios). En muchas escuelas privadas se le obliga al maestro a trabajar durante uno de los meses del verano (si desean cobrar), ya sea en campamentos, o dando clases de verano. Un buen ejemplo de esto es una escuela privada en el pueblo de Mayagüez, donde durante el verano, a los maestros que no desean perder un mes de su ingreso, se les hace ir a trabajar a otra institución asociada a dicha escuela; institución que no tiene absolutamente nada que ver con educación. Me refiero específicamente, a la Escuela Adventista de Bella Vista y al Hospital Adventista Bella Vista. Estos mencionados educadores tienen por tanto que desempeñarse como secretarios, empleados clericales, y hasta obreros de construcción de la nombrada institución, con tal de no perder un mes de ingreso. Soy el primero en reconocer que algunos maestros del sector público también trabajan durante los meses de verano. Empero, esto lo hacen dando clases de verano y con la finalidad de obtener un ingreso adicional. Con relación a la paga del maestro, es necesario recordar que todavía existen muchos maestros de instituciones privadas, que comienzan a ganarse $900.00 mensuales (equivalente a cáscaras de batatas); cifra que contrasta grandemente con el salario inicial de un maestro nuevo en el sistema de instrucción pública, sin dejar atrás el sin número de tonterías a las cuales están sujetos muchos de estos maestros del sector privado, como por ejemplo, los maestros de un conocido sistema privado de enseñanza (perteneciente a una conocida denominación religiosa) a quienes se les deduce automáticamente el diézmo de su paga mensual - práctica de dudosa legalidad, de ser esta obligatoria - antes de recibir su paga.


Existe la equivocada noción, fomentada por los diferentes gremios sindicales del magisterio público, de que para los maestros de escuela privada la vida es sencilla y mucho más fácil el trabajo, ya que estos no tienen que lidiar con estudiantes problemáticos y con las situaciones difíciles que plagan los diferentes planteles del sistema público de educación. Es necesario señalar, que estudiantes problemáticos existen en todas partes. Igualmente, no todas las escuelas públicas son un "infierno" donde trabajar. Aún se pueden encontrar muchas escuelas públicas donde se percibe un ambiente tan pasivo, sosegado y pacífico como en la más estricta de todas las escuelas privadas. Me atrevo a asegurar que las buenas escuelas (con problemas aislados de conducta, por supuesto), conforman la mayoría de todos los planteles públicos. El volúmen, la naturaleza y los retos del trabajo, son similares para todos los maestros, irrespectivamente de donde estos laboren. En cambio, el maestro de escuela privada generalmente hace lo mismo por menos dinero y con menos beneficios; por ejemplo, el contar con un asistente por 4 horas al dia. ¡Qué levante la mano aquel maestro de escuela privada cuyo patrono esté dispuesto a pagarle $10.00/hora a un asistente para alivianar su carga! Nuestro amamantador gobierno; patrono más grande de Puerto Rico, ha hecho esto por sus maestros en el pasado (desconozco si la práctica sigue vigente en la actualidad).


A menudo escuchamos en los medios noticiosos del país a muchos servidores públicos, entre ellos a maestros, "dandose con piedras en el pecho," al comentar cuán difícil es el desempeño de sus labores y lo abusados que son. Escuché en una ocasión al presidente de la federación de maestros, el Sr. Rafael Feliciano Hernández, hablar de como la clase magisterial se merece tener todo el tiempo libre que se han "ganado," porque según él, es "sumamente difícil el tener que lidiar con 40 muchachitos" diariamente en un salón de clase. Retaba este a los demás, a que fueran a los salones de clase a fungir como maestros, para que así comprobaran la veracidad de sus palabras. Yo invito al Sr. Feliciano a que vaya a hablarle de sacrificio y dedicación a cualquier agente de la policía: esos que arriesgan sus vidas a diario; aquellos que trabajan noches, fines de semana, y horas extra, por las cuales en demasiadas ocasiones ni tan siquiera reciben compensación (al menos no a su debido tiempo). Tenga usted la amabilidad de explicarnos, Sr. Feliciano; de iluminarnos con su intelecto y hacernos comprender la lógica detrás de su comentario. Háganos entender como es que velar y darle clase a "40 muchachitos" en un salón de clase por 5 horas al dia, resulta ser un trabajo tan sacrificado como para merecer más beneficios de los que tiene el resto de la clase trabajadora de P.R, incluyendo a los policías. Le exhorto al Sr. presidente de la Federación de Maestros, a que se ponga el uniforme de enfermero y vaya a trabajara a cualquiera de las instituciones de cuidado médico del país, donde es común ver a un solo enfermero a cargo de 15 y 20 pacientes; recibiendo a diario malos tratos de estos y sus familiares, de los médicos y hasta de sus supervisores inmediatos, quienes muchas veces fracasan en reconocer que precisamente esa falta de personal es la razón primordial por la cual una estadía en un hospital de P.R., suele ser una "aventura" de la cual no siempre se sale con vida. ¿Desea usted, Sr. Feliciano, hablar de condiciones deplorables de trabajo? ¿Quiere usted hablar de servicio, dedicación, sacrificio y vocación? Vaya, aprenda de estos otros servidores públicos - ¡sí, aun en la industria privada se puede servir al público! - y deje de llenarse la boca intentando pintar a los maestros del sistema público de escuelas como los patitos feos de la clase trabajadora del país. La realidad es otra, y para muchos de nosotros, son precisamente ustedes uno de los grupos más privilegiados en nuestra isla. Sr. Feliciano; el codiciado señor tiempo (libre), es un gran beneficio con el cual no todos contamos en P.R., y algo que a ustedes tienen en exceso. ¿Qué más quieren?


Es un hecho harto conocido por todos que la situación fiscal de P.R., no es la mejor. Miles de personas de todos los sectores laborales, han estado perdiendo sus trabajos durante los últimos 8 años. La nueva administración ha amenazado con despedir a más de 30,000 empleados públicos (¡bravo!). En cambio, el trabajo de los maestros y los policías ha sido asegurado. A pesar de esto, la cicatera y bochornosa clase magisterial, a través de su federación, ha puesto el grito en el cielo porque se les ha dicho que el dia del maestro lo pueden tener libre, siempre y cuando lo carguen a sus vacaciones. Vacaciones: lo que los maestros tienen de sobra. Aún así, les resulta a estos absolutamente inaudito e imposible el cargar ese dia a uno de los más de 74 libres que tienen (sin contar dias de fiesta). Imagino que en cualquier momento, la federación optará por incurrir en la ridícula, abusada y mal utilizada práctica, de declarar el dia del maestro como un "patrimonio nacional," para así intentar manejar la opinión pública del pueblo en favor de su mal nacida causa. Maestros; en vez de cantaletear y pataletear como los infantes malcriados y consentidos que son, deberían de comenzar a instruir a nuestros niños sobre este particular, para que de esta manera, las futuras generaciones de puertorriqueños logren ser menos profanos, incultos e ignorantes que la nuestra. La estupidez del puertorriqueño se ha convertido en algo proverbial. La necedad y la torpeza de nuestros conciudadanos inunda los medios, donde es común escuchar puntos de vista aparentemente provenientes de cajitas de "cracker jack," o del maní que muchos aparentan tener por cerebro. "Puerto Rico lo hace mejor," y a la hora de hacer el papel de idiotas, e imbéciles, no hay pueblo sobre la faz de esta tierra que nos supere. Miles de loros, cotorras y hasta grabadoras, se encargan de inundar las ondas radiales, televisivas y medios de comunicación en general; repitiendo las sandeces provenientes de las bocas de otros, sin tan siquiera una pizca de análisis propio. El origen de la falta de juicio y criterio propio del puertorriqueño puede ser trazado hasta el salón de clase, donde no se les enseña a los estudiantes a pensar por sí mismos.


Señores maestros; en la isla hay dias conmemorativos de todo y para todo. Hace unos dias se aprobó una medida en la legislatura para hacer del 12 de Mayo, el dia del radio aficionado.... ¡EL DIA DEL RADIO AFICIONADO! Imagino que el año que viene, estos también se tiraran a la calle porque la conmemoración de dicho dia no los exime de ir a trabajar. ¿Porqué no les piden que se unan a ustedes en su reclamo del dia del maestro, y así, el año que viene se tiran juntitos, asidas las manos; con velas, panderos, pancartas y cánticos a la calle? De paso, ¿porqué no se encargan ustedes de reclutar por igual a todos los vendedores de pinchos, piraguas, trabajadores de "fast food" en general, médicos, pilotos, capitanes de barco, choferes de la AMA y de carros públicos, etc, para que luchen por obtener sus dias de celebración también, exigiendo por igual, que los mismos les sean extendidos libre y con paga. De esta manera detenemos a P.R. y su economía completamente, y nos vamos todos para la playa. ¡Así, al menos, todos estaremos muy bien bronceaditos! Reconozco que a nadie le gusta que le quiten beneficios adquiridos. Pero sus reclamos vienen a destiempo. En el momento en que vivimos; cuando existen tantos puertorriqueños casi "en la calle," precedidos por miles más, resulta sumamente indecoroso y de mal gusto que estén ustedes formando pleitos por trivialidades y pequeñeces. Maestros del Departamento de Educación; aquellos que han formado parte de esta pugna; Sus rostros deberían de arrastrarse de la verguenza (de poseer ustedes alguna). Ustedes, quienes en muchos casos ganan tres veces más que otras personas con igual y hasta mejor preparación, mayores responsabilidades y que trabajan mucho más; sí, ustedes mismos; vayan a las filas del desempleo y miren a los cientos de padres de familia que han quedado cesanteados, y hablenle a ellos de su suplicio, del maltrato al que han sido ustedes sujetos con la pérdida de ese dia del maestro. Sr. Presidente de la Federación de maestros; son asqueantes sus expresiones, comentarios y exigencias. No les lave más el cerebro a sus maestros, pues ya estos se han llegado a creer que son ellos los mártires y las sufridas víctimas de un abusivo sistema. Nosotros, el pueblo: quienes pagamos sus salarios; ¡necesitamos, queremos, deseamos, y exigimos más por nuestro dinero!


Basta ya de las quejas y lloriqueos, provenientes de una clase laboral cuya jornada laboral es de apenas unas 5 horas diarias y de más de 90 dias libres al año (sin contar fines de semana). Entiendo muy bien que después de salir de la escuela, muchos maestros tienen trabajo que hacer en la casa. Pero también sé, y he visto muchos casos de maestros, especialmente aquellos de mucha experiencia, quienes llevan muy poco (si algún) trabajo a sus hogares. Los maestros cuentan con una hora profesional mientras están en la escuela, durante la cual, si saben utilizar bien el tiempo, pueden adelantar trabajo. Los maestros utilizan técnicas para llevar menos trabajo a sus casas. ¿Quién no ha visto alguna vez la niña más inteligente del salón de clase sentada al lado del escritorio del maestro, corrigiendo exámenes, o haciendo algún otro tipo de trabajo para ayudarlo? Aquel maestro que sabe organizar bien su tiempo reduce el trabajo que de otra manera tendría que terminar llevando a su casa. ¿Acaso existe algún maestro que no aprovecha el tiempo durante el cual sus estudiantes toman un examen, para adelantar su trabajo? ¿Quién no ha llegado a un salón de clase para "tropezarse" con la pizarra llena de ejercicios para hacer durante la clase? Estos son apenas algunos ejemplos de los métodos empleados por el maestro para reducir el tiempo que de otra manera tendría que dedicar a trabajar desde su hogar. De todas formas, y de no poder lograr cumplir con todo durante su hora profesional, todavía le quedan 3 horas a fondo para equiparar el tiempo que todos los demás trabajamos. La idea promulgada por los dirigentes magisteriales de que el maestro trabaja solamente 5 horas en la escuela porque tienen que trabajar muchisimas horas en su casa, no es del todo correcta, muy en especial en el caso de los maestros del sistema público que tienen el privilegio de contar con un asistente.


Maestros, ¡dediquense a trabajar más y a quejarse menos! Hoy por hoy, sú trabajo está garantizado, pero este no siempre habrá de ser el caso. Si ustedes fueran lo que aseveran ser, tal vez no habría tanta mediocridad en P.R... Bajo ninguna circunstancia pretendo atribuirles ser la razón de todos los males que aquejan a nuestra isla, pero, ¿acaso no son ustedes mismos quienes se proyectan como la piezas invaluables, claves, esenciales y fundamentales de nuestra sociedad, a la hora de exigir y reclamar beneficios? Bajo esta misma premisa, ¿no sería entonces justo el que comienzen ustedes a ser evaluados y juzgados en base a los mismos estándares de excelencia que profesan ustedes poseer? ¿Porqué no habremos de evaluarlos en base a los resultados de su propio desempeño? Si fueran ustedes tan sacrificados, magnánimos y excelentes como alegan ser, ¿no debería ser entonces la nuestra, una mejor sociedad? ¡Oh, claro! Ya puedo escuchar sus voces e interminables excusas: ¡es el sistema el culpable! ¡Son los padres los culpables! ¡Son Tego Calderón, o tal vez el grupo Calle 13 los responsables! Imagino que los pocos maestros independentistas existentes en el sistema de educación le echarán la culpa a los "americanos," y por supuesto, no podría faltar quién le eche la culpa al Dr. Rosselló. ¡No, amigos educadores! !Cierren sus bocotas, bajen las pancartas, pónganse a trabajar más y a politiquear y exigir menos! ¡Ganense y merezcanse lo que tienen! Siempre tengan presente que hoy dia existen muchas personas en Puerto Rico quienes, trabajando más que ustedes, estarían dispuestos a trabajar doblemente, con tal de obtener la mitad de los beneficios con los cuales cuenta la clase magisterial.




Independencia, Incoherencia, Ambivalencia, Incongruencia... Todo Suena a Demencia

Puerto Rico, isla del caribe. Isla de las incongruencias; hogar de la ambivalencia. “Nacionalistas” y “patriotas” beneficiarios de una ciudadanía perteneciente a otra nación sobre la cuál se expresan con odio y desdén; menospreciándola al ignorantemente servirle de coro a aquellos que exigen soberanía, separación, y la supuesta “libertad” de una “cárcel” de la cuál “entramos y salimos” como mejor nos place, y donde decimos y actuamos como mejor nos parece. Cautivos por elección propia. Ratificando cada cuatro años, por abrumadora mayoría, el rechazo a la paranoica percepción de un insignificante grupo de individuos que piensan y dicen ser mejores puertorriqueños e hijos de esta tierra que aquellos que diferimos de ellos. Esos mismos que detestan a los Estados Unidos, pero a la vez se afincan de esa bandera y a esa ciudadanía, cuando es el momento de ir a Washington a buscar dinero, ó cuando llenan los papeles de las becas federales cada año para poder cursar estudios universitarios y quienes al graduarse, toman el primer vuelo hacia los Estados Unidos para obtener mejores salarios y beneficios. ¡Sí, precisamente aquellos mismos para quienes dicha ciudadanía se convierte en invaluable cuando tienen que buscar el mejor cuidado médico posible para algún familiar!


Alguién dijo una vez que para cambiar el mundo se necesita comenzar con uno mismo. ¿Porqué entonces no comienzan estos auto denominados “esclavos” - sedientos de libertad - a irse liberando individualmente de su opresor mediante la renuncia a la ciudadanía estadounidense? ¿Porqué no comienzan a hacer lo propio los miembros de la FUPI y los miembros del Movimiento Nacional Hostosiano? ¿Acaso no es una afrenta para ellos el recibir esas “migajas” que les otorga anualmente su “carcelero,” quién les paga los estudios en los distintos “campus” de concentración, como la UPI, el RUM, y demás centros docentes? Claro que no, dicen ellos. “El dinero de la beca proviene de fondos que los puertorriqueños hemos pagado.” ¡Patrañas! ¡Excusas! Todo ha sido concebido bajo el sistema americano que ustedes odian. “¡Renuncien ahora, independentistas de quincalla! !El precio de venta de la conciencia del independentista es un triste plato de lentejas! !


Las situaciones que vivimos en Puerto Rico se deben en gran manera a que los puertorriqueños no valoramos lo que tenemos. Detrimentalmente, permitimos que líderes inescrupulosos coqueteen con la idea de alejarnos cada día mas de la nación de la cual formamos parte. Precisamente, el estar conscientes de la facilidad con la cual podemos trasladarnos allá ante el avistamiento de cualquier “tempestad” aquí, nos hace daño, pues pensamos que esto siempre ha de ser de esta manera, y que en caso de nuestra isla caer en una situación política peligrosa, sencillamente “empacamos y nos vamos.” Esto nos hace caer en una especia de apatía que nos evita el ser militantes y valientes para defender aquello que atesoramos como nuestro. En cambio, aquellas voces minoritarias, que no tienen nada que perder, son las que se levantan, opacandonos y haciendonos ver como ínfimos. ¡Fuera la marina de Vieques! ¡Fuera el Tribunal Federal en Puerto Rico! ¡Fuera el FBI! ¡Filiberto Ojeda Rios, gran héroe nacional! ¡Viva Puerto Rico libre! Todos estos, parte de los cánticos, consignas y reclamos separatistas que resuenan y repican por los cuatro puntos cardinales de nuestra tierra, extendiéndose aún allende de los mares -no necesariamente por la mágnitud de estos- si no por la fuerza con la cual esta minoría entona y proyecta sus posturas. No nos engañemos, siguen siendo estos una minoría; pero una palabra de aviso a aquellos que creemos poseer el poder de los números: Existen muchas maneras de imponer los preceptos y deseos de unos pocos a una letárgica y durmiente mayoría. La historia nos ha dado muchos ejemplos de esto. Recordemos las palabras del conocido filósofo George Santayana: “Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo.”* La complacencia, sobre confianza e ingenuidad por elección -características típicas del puertorriqueño - probarán al fin ser nuestro talón de Aquíles.


Borinquen, pueblo del “¡Ay Bendito!” ¡Si, como no!....“Ay bendito, mijo, ¿porqué no tomas un periódico en tus manos y lo lees de vez en cuando”? ¿Porqué no cambias de estación radial ocasionalmente para que estés al tanto del acontecer de nuestro país? Joven, ¿porqué sigues andando en la misma vereda trazada por tus padres? Anciano, ¿vas a seguir votando por un fenecido ex gobernador, cuya visión, misión e ideales han sido traicionados y olvidados por el nuevo liderato del instrumento creado por este, precisamente con el fin de promover los mismos? Con su sigilosa y engañosa, marcha hacia la izquierda -con la cuál llevaba muchos años coqueteando- el Partido Popular Democrático apuñalea la espalda de su máximo e icónico líder y padre fundador. Mientras, miles de puertorriqueños ignorantes y ciegos -por elección propia- continuán votando por el PPD, solo porque el propio Muñoz Marín logró comprar sus conciencias desde pequeños utilizando precisamente el dinero proveniente de la nación de la cual hoy en dia, con su discurso pseudoindependentista, su partido pretende distanciarnos. ¿Acáso no es ésta la “madre” de toda las ironías? Por un par de zapatos otorgados al jíbaro hace mas de 50 años, estos votantes “Kamikaze” acabarán hundiéndonos a todos en desconocidos abismos de los cuales nos resultara imposible resurgir. ¡Que caro nos ha salido este duradero calzado!


La candidez del puertorriqueño va más allá de toda comprensión. Tal parece que nos gusta que nos mientan. ¿Cuándo aprenderemos que la verdad no siempre es linda? ¿Dejaremos alguna vez de contentarnos con quimeras al permitirnos ser seducidos por políticos inescrupulosos que nos venden sueños y castillos en el aire? No es tan difícil saber quién nos miente, especialmente cuando dicha persona ya nos ha mentido en el pasado. Recordemos la campaña a la gobernación del 2000. A finales del gobierno del Dr. Rosselló, este habia llegado a un acuerdo con el Presidente Clinton para la salida de la Marina en Vieques. El acuerdo estipulaba que esta rama bélica de la milicia estadounidense estaríá saliendo totalmente del área para los primeros meses del 2003. No obstante, el Partido Popular Democrático, capitaneado por Sila Calderón, optó por utilizar y seguir “ordeñando” el tema de Vieques para sus intereses partidistas. Prometíá entonces la señora Calderón, que, de ser elegida gobernadora, sacaría a la marina de Vieques durante un período de 60 dias. Es risible el que tantos puertorriqueños hayan creído semejante dislate, sabiendo todos el inmenso trabajo y planificación requeridos para mudar a una familia de una casa a otra - requiriendo esto en la mayoría de los casos muchos meses de preparación. Imaginemos entonces el problema de logística que representaría el mudar todas las facilidades y personal que hasta entonces habitaban y operaban desde la isla nena.


Lamentablemente la lógica del asunto era demasiado para que el puertorriqueño común la analizara. “¿Pensar?” “¿Para que pensar, si pensar duele?” “¿Para que analizar, si otros lo pueden hacer por mí?” “Lo que dice El Nuevo Día, es ley, pues después de todo, si está publicado en blanco y negro, debe de ser verdad.” “Lo que dice la doñita Calderón suena muy bonito, mucho mejor que lo que dice el mongo ese - quién a su vez debe de ser mongo porque despues de todo tiene aspecto de bonachón.” El resultado de las elecciones del 2000 trajo a la sra. Calderón a La Fortaleza. Inmediatamente después, Vieques fué para siempre sepultada en el olvido. Pasaron 60, 120, 180, 365 dias y las promesas de la gobernadora se hicieron sal y agua. La marina salió de Vieques en la fecha estipulada por el acuerdo Rosselló-Clinton.


Preguntémonos ahora, ¿quién decía la verdad? ¿Cómo podemos tantos puertorriqueños continuar creyendo las inescrupulosas mentiras difundidas por candidatos a puestos electivos en medio de una campaña electoral? ¿Cuándo aprenderemos que por regla general, si algo suena muy bonito para ser cierto, generalmente terminará siendo una falsedad. ¿Porqué posibilitamos el que otras personas y organismos, incluyendo entre ellos la prensa y diferentes medios noticiosos, dirijan la toma de decisiones de la cual somos individualmente responsables? Seguimos sus dictámenes y parámetros, cual reses camino al matadero, solo por ser demasiado perezosos como para analizar, investigar y cuestionar por nosotros mismos la probable existencia de recónditos motivos ulteriores tras las primeras planas y titulares noticiosos. Debemos recordar que los reporteros y periodistas son seres humanos como todos, y como todos, tienen estos también sus posturas, prejuicios y preferencias. Sería entonces muy inocente de nuestra parte el presumir de la objetividad e imparcialidad de todos los editores y reporteros de noticias, pues el ostentar un grado universitario no los hace exentos ni menos suceptibles a la falta de ética y degradación moral. De ser así no tendríamos tantos políticos señalados por casos de corrupción. Si el puertorriqueño es tonto, o ingenuo, es por elección propia y esto a su vez nos hace ser merecedores de ser continuamente flagelados por gobiernos mediocres, desleales y traicioneros, hasta que aprendamos a pensar por nosotros mismos y a nunca olvidar las lecciónes del pasado.


Ante la perfidia, el engaño y la traición a la cual hemos estado sujetos desde los inicios de la politica por los dos partidos principales, surje una clara alternativa: el Partido Independentista Puertorriqueño. Al menos, eso nos quieren hacer pensar los líderes de esa colectividad. La verdad del caso es que esta supuesta “alternativa” es solo mas de lo mismo; mas engaños, medias verdades, e ilusiones de un falso cambio. Es muy fácil predicar cuando nunca se ha administrado nada. Resulta muy sencillo hacer alarde de lo que haríamos mientras observamos desde las gradas. Los líderes independentistas son famosos por su retórica y elocuencia, haciéndolos aparentar en muchos casos, el ser mas inteligentes que sus homólogos de otros partidos políticos. Han sido tan efectivos en crear esta percepción, que equivocadamente para muchos proponentes de esta ideologia, el ser independentista significa poseer un grado de inteligencia superior al de los demás - similitud que comparten con la subcultura del reguetón, cuyos seguidores aparentemente piensan que el escuchar dicha musica los convierte de alguna manera en maleantes, brabucones, rufianes y guapetones. Aprovecho para decirles a mis hermanos independentistas que, al igual que los reguetoneros, son ustedes - con sus debidas excepciones - una triste parodia de aquello que pretenden ser, pues si el ser reguetonero no se relaciona en lo absoluto con una super dotada abilidad para la brabuconería, “guapetonería,” ni las destrezas pugilísticas, tampoco el compartir la ideología independentista los convierte a ustedes en seres intelectualmente superiores a los demás, pues por cada diéz reguetoneros - de los cuales al menos ocho son unos meros “coge galletas” - existen no menos de dos independentistas brutos;** de los cuales he conocido muchos.


Creo firmemente que la práctica de los independentistas de convertir todo aquello que tenga que ver con los Estados Unidos en algo nefasto y demoníaco es totalmente contraproducente para su propia causa. Estados Unidos es una gran nación, con defectos y virtudes como todas. Ningún sistema puede ser perfecto, pero los prejuicios de los llamados independentistas hacen ver a los Estados Unidos como incapaz de cometer ningún acto que no sea de naturaleza despreciable, compartiendo así la visión hipócrita de otras naciones, incluyendo europeas, que desprecian todo aquello “marcado” con el sello estadoundidense.


Estando en Europa hace unos años, me enfrasqué en una amistosa discusión acerca de las razones por las cuales los Estados Unidos habian ido a la guerra en el medio oriente. Me decía esta persona que eran los estadounidenses unos “entrometidos, pues se la pasaban inmiscuyendose en los asuntos de otros países.” Este es un hecho que no se puede negar, y bajo ninguna circunstancia traté de convencerlo de lo contrario. Le pregunte entonces a mi amigo, que como el le decía te amo a su hijo en su idioma. “J’taime,” me contestó - a lo cual riposté - “si durante la segunda guerra mundial, los Estados Unidos y las demás fuerzas aliadas hubieran asumido la misma posición que ahora exiges, estarías utilizando hoy el idioma Alemán para comunicarle a tu hijo cuanto lo amas.” “Te aseguro,” continué, “que de tu bello país, o cualquier otro país del mundo, encontrarse nuevamente ante la necesidad de enfrentarse ante un férreo y más poderoso enemigo, clamarían inmediatamente por el rápido involucramiento de las fuerzas norteamericanas.” Bajo ninguna circunstancia pretendo con esto justificar el implicamiento de los Estados Unidos en el medio oriente. Mi intención es tan solo el demostrar que en ocasiones, por falta de análisis, todos pecamos de hipócritas. En otros casos, solamente somos conscientemente hipócritas por conveniencia. El Dr. Edwin Irizarry Mora, candidato a gobernador por el Partido Independentista Puertorriqueño para las elecciones del 2008, es uno de estos hipócritas a sabiendas, quién pretende engañar al electorado puertorriqueño con su juego de palabras, embelecos y medias verdades.


Hace unos meses, durante una visita al programa, “En Caliente con la Jovet;” el Dr. Irizarry Mora, negó rotúndamente el que haya habido algún tipo de bonanza económica en la isla, a raíz de la llegada de los Estados Unidos. Mencionaba este como parte de su argumento, una cita textual del entonces Secretario del Interior de los Estados Unidos, el Sr. Harold Ickes, quién dijo en el 1935 lo siguiente: “A 37 años de la presencia norteamericana en la isla, los puertorriqueños se han convertido en mendigos de los Estados Unidos. Las corporaciones azucareras dominan mas del 60% de la tierra y hoy dia (1935) hay mas miseria, indigencia y hambre en Puerto Rico que en ningún momento de su historia.” No fué si no hasta recibir el imbatible fuego cruzado de la señora Jovet, que este tuvo que aceptar a regañadientes que a partir de la llegada de los estadounidenses hubo una marcada mejoría en la calidad de vida del puertorriqueño, especialmente en las áreas de salud y educación.” ¿Hasta donde llega la desfachatéz de este candidato? ¿Acaso no son estas áreas los pilares claves y fundamentales de cualquier sociedad moderna? Hipócritamente y ante la encrucijada de tener que aceptar lo innegable, el candidato independentista intentaba minimizar el impacto positivo a estas áreas, salvaguardando y manteniendo la postura de odio y antiamericanismo que categoriza a su partido político, a pesar de que instantes antes había tenido que revelar puntos positivos sobre la relación entre Puerto Rico y esa nación.


Deseo recomendarle al nuevo líder del movimiento independentista y candidato a la gobernación, que ya es hora de que salga de su oportuno estancamiento en el pasado y venga al presente, pues desde que se hicieron estas expresiones ya han pasado mas de 70 años. ¿Es acaso el Puerto Rico del 2008 el mismo del 1935? ¿Que ha sucedido desde entonces? Lo primero es que la economía de Puerto Rico dejó de ser una de índole agraria, para convertirse en una industrializada. ¿Puede alguién negar que la calidad de vida del puertorriqueño ha mejorado sustancialmente en los pasados 70 años? Sr. Irizarry Mora, dónde esta el dominio del 60% de las tierras por parte de las compañías azúcareras? ¿Dónde están las compañías azucareras?¿Cómo puede este hombre basar sus creencias en algo que sucedió hace mas de 70 años? Aparentemente, para los independentistas, los “americanos” solo tienen credibilidad cuando les conviene a su natimuerta causa. En este caso las palabras dichas hace 70 años por un estadounidense, son tomadas como sagradas para probar la fallida postura del PIP de que nuestra relación con los Estados Unidos ha sido detrimental para nosotros. En cambio los volúmenes escritos en las páginas de nuestra historia, dando fé, de como nuestro país se ha beneficiado de nuestro vínculo con los Estados Unidos no significan nada para el. ¨


El Dr. Irizarry Mora Posee un Bachillerato en Administración de Empresas (Magna Cum Laude) del Recinto de Mayagüez de la Universidad de Puerto Rico, y una Maestría en Planificación Económica del Recinto de Río Piedras de la UPR. Este farisaico candidato a gobernador es el primero que debería de estar agradecido de la relación entre Puerto Rico y los Estados Unidos, pero tal parece que se olvida que las universidades donde estudió operan con fondos provenientes de la nación que el tanto rechaza - esto sin mencionar la posibilidad de que tal vez el susodicho haya estudiado con becas federales. Me pregunto cuán lejos hubiera podido llegar, el hoy, Dr. Irizarry Mora, de haber sido oriundo de alguna de nuestras repúblicas hermanas de America Latina. De este provenir de una familia con solvencia económica, tal vez el resultado hubiera sido el mismo. Pero, ¿qué hay con los miles de jóvenes que no nacieron con la misma suerte? ¿Acaso contarían estos con las mismas oportunidades que tienen hoy dia, de ser Puerto Rico una república independiente? El que no estudia en el Puerto Rico de hoy es porque no quiere. Lamentablemente no se puede decir lo mismo de nuestros hermanos en otros países, quienes, en muchos casos, arriesgan sus vidas y las de sus hijos por lograr conseguir una pizca de lo que hoy nosotros desechamos. ¡Puertorriqueños etnocentristas, necios, malagradecidos! Resulta claro que el Dr. Irizarry Mora no representa la alternativa de cambio que este proclama ser. El candidato a gobernador por el PIP es solo parte del problema: “Otro politiquero deshonesto más.


En mi opinión, el mensaje independentista calaría mas profundo si estos fueran mas honestos. ¿Porqué no decir que nuestra relación con los Estados Unidos si ha rendido dividendos para nosotros, pero que hemos llegado a un sitial donde ya estamos listos para seguir solos? Sería apropiado para estos decir que, cuál un niño, nacido y criado bajo el manto protector de su padre, hemos llegado a la adultéz, y al igual que cualquier jóven adulto, deseamos salir y buscar nuevos horizontes y embarcarnos en nuevas empresas. El Puerto Rico de hoy - podrían estos alegar - se encuentra listo para salir del seno de sus padres y buscar su propio lugar en el mundo, siempre agradecidos de estos por habernos traído hasta aquí. Este cambio de prédica sería mas cónsono con la realidad de que los Estados Unidos no es nuestro acérrimo enemigo. Desafortunadamente para todos, esto iría por igual en dirección opuesta al motor que impulsa dicho movimiento: El prejuicio y odio desmedido hacia la nación de la cual formamos parte, prefiriendo así estos, continuar echándole “arena” en los ojos al pueblo en un burdo intento de engañar para conseguir añadir “diéz ó doce” adeptos más, a los “veinticinco” con los cuáles su deslucída causa hoy cuenta. Resulta claro por igual, que de Puerto Rico convertirse en una republica independiente y soberana, estos confabuladores nos llevarían en un camino similar al de Venezuela, convirtiendonos en enemigos de los Estados Unidos.


Otro de los embaucadores “a sueldo” del Partido Independentista Puertorriqueño lo es el Lcdo Juan Dalmau, actual comisionado electoral de dicha colectividad quién, durante el programa radial, “Panel de los Sábados,” en la cadena Notiuno, se dió a la tarea de describir el sistema económico de Puerto Rico como uno en el cuál la carga contributiva es acarreada por el individuo - a razón de setenta centavos de cada dólar - y diferenciándolo así del caso de Singapur donde alegadamente y a la inversa, la carga contributiva es sobrellevada en su mayoría por las compañias foráneas. Explicaba el Sr. Dalmau como estos países estaban repletos de compañias, dispuestas a contribuir al bienestar de estos, a pesar de sus altas tasas contributivas. Intentaba comprobar con sus argumentos, que en P.R. era posible el incrementar las contribuciones a las pocas compañías que nos quedan, y que las mismas estarían mas que felices y contentas de permanecer aquí. Después de todo, el propósito de las compañías no es el enriquecerse, si no regalar su dinero y hacer obras benéficas, parecía ser la lógica de este independentista. El lcdo Dalmau olvidaba que la razón principal por las cuáles las compañías se van a la fuga de P.R., para establecerse en muchas ocasiones en lugares como Malasia y Singapur , es porque allí no tienen la necesidad de cumplir con el pago de un salario mínimo federal, ni contribuir con planes médicos, de retiro y demás beneficios para sus empleados. Al sumar y restar, les resulta mas costo efectivo a estas compañías el pagar mas en impuestos y contribuciones que los supuestos “altos” sueldos que pagan aquí. El licenciado nunca explicó cómo iban estos a mantener las compañías en nuestro territorio y a su vez atraer nuevas industrias, de estos aumentar las contribuciones. ¿Cuál es la pretensión de los independentistas? ¿Acaso parte de su idea es convertirnos en una república para luego cortar los bajos salarios que ya devengamos, con tal de enriquecer el erario público? ¿Qué garantías tenemos de que una vez logren aumentar el fisco, lo utilizarán apropiadamente, cuando ya nos están dando indicios de lo falsos y mentirosos que son? Con sus falacias y espejismos pretenden engatusarnos apelando a la falta de raciocinio del puertorriqueño, quien suele nunca ver mas allá de lo que le presentan.


Puertorriqueño, ¿cuándo vas a despertar de tu letárgico sueño? Deja a un lado esa apatía que te caracteriza. Escudriña, PIENSA, analiza todo lo que te dicen aquellos que pretenden ser premiados con tu voto. llevas una gran responsabilidad sobre tus hombros. El futuro de Puerto Rico depende de ti.






*George Santayana - The Life of Reason Volume 1, 1905

**El rateo de 10 a 2 no es por que existan bajos numeros de independentistas zopencos, si no mas bien por la falta de independentistas en general. A pesar de que en todos los partidos políticos existen personas de poco intelecto (sin excluir al PNP), las cifras arriba descritas se septuplican en el caso del PPD.



¿Basura? ¿Qué Basura? ¿Basura de Qué?


Puerto Rico: ¡La Brillante Estrella del Caribe! (Puerto Rico: The Shinning Star of The Caribbean!); así leía el tema de una pasada campaña publicitaria de turismo. ¿Quién de nosotros no sintió su pulso acelerarse y su pecho henchirse al llenarse de orgullo, mientras presenciaba las bellezas de nuestra isla a través de dichas pautas televisivas? “¡Cuán hermosa es mi pequeña isla!” ¡Tan azúles sus playas! ¿Cómo llamarte preciosa, cuando eres mucho más que eso? Lamentablemente, estos bellos pensamientos se quedan justo allí, pues muchas veces nuestras acciones van en dirección contraria a lo que pensamos y decimos.


Muchos puertorriqueños pensamos que el gobierno es el culpable de todo lo que pasa en nuestra isla. Vemos la abundancia de males sociales que nos agobian y no podemos comprender como las entidades gubernamentales son, en muchas ocasiones, tan inefectivas en resolver nuestros problemas. Si bien es cierto que el gobierno del ELA tiene mucho que mejorar, tampoco es menos correcto el decir que nosotros, el pueblo, no estamos cumpliendo con la parte que nos corresponde. Es deber de todos los puertorriqueños, quienes nos jactamos de cuánto amamos a esta tierra, el aportar con nuestro “granito” de arena, para así lograr vencer los problemas que obstaculizan nuestro progreso.


Uno de estos obstáculos es el problema de la basura. En la isla habemos casi cuatro millones de habitantes, generando aproximádamente 8,100 toneladas diárias de desperdicios sólidos. Resulta inconcebible que hasta el dia de hoy el gobierno haya fracasado en cumplir con su deber al no haber implementado un buen programa de reciclaje. Por otro lado, esto, bajo ninguna circunstancia, nos absuelve de culpa pues despues de todo somos nosotros quienes generamos los desperdicios sólidos. Si la ausencia de un programa de recliclaje efectivo y el adecuado recogido de la basura, son en gran parte los causantes de este problema, también lo es la inabilidad del puertorriqueño en depositar la basura en los lugares designados para este fin. Es completamente vergonzoso el ver tanta basura en las calles y avenidas de nuestra preciosa isla, y absolutamente abominable, el que no nos preocupemos ni nos ocupemos en mantener nuestras playas y demás lugares de interés turístico -patrimonios* reales de todos nosotros- limpios e inmaculados. ¿Porqué nos resulta preferible el lanzar basura por la ventana de nuestro auto, en vez de esperar a llegar a nuestro destino y colocarla dentro de un zafacón? ¿A cuántos de nosotros nos gustaría el que alguién lanzara botellas, papeles, y latas desde su automóvil justo en el patio de nuestra residencia? ¿Quién de nosotros se atrevería lanzar una bolsa de basura en el patio de la casa de su vecino? Seguramente, de cometer alguien semejante injuria contra nosotros, provocaria que saliéramos a defender nuestra propiedad con determinación. ¿Porqué nos cuesta tanto el asumir la misma posición defensiva con carácter y convicción cuando se trata de la limpieza de nuestra isla, de nuestro Puerto Rico, que es hogar de todos?



Acepto que hubo una etapa de mi vida, en la cuál no veía las cosas bajo esta misma luz. Esto cambió cuando una noche, mientras conducía a altas horas de la madrugada hacia mi casa, pude ver como las personas que iban en el carro frente a mi, lanzaban a diestra y siniestra un sinnúmero de bolsas y vasos provenientes de un restaurante de comida rápida. Al presenciar esto, desperté horrorizado de mi largo e ignorante sueño. Desde esa noche jamás mas volví a incurrir en semejante acto barbárico. Comenzé entonces a llevar en mi carro una pequeña bolsa plástica para depositar cualquier desperdicio generado dentro del mismo y de esta manera poder depositarlo en su lugar correspondiente. De todas formas, en caso de no tener una bolsita plástica para este fin, prefiero mantener el interior de mi vehículo sucio antes de lanzar basura por la ventana.


El gobierno está en la obligación de educar mejor al puertorriqueño. Miles y hasta millónes de dólares se malgastan en nuestra isla en campañas publicitarias disfrazadas, pero cuyo fin real es la politquería. ¿Acaso no serían mejor utilizados estos fondos creando una masiva campaña de educación sobre tan importante tema? Más importante aún sería la adopción de una actitud y política pública de CERO tolerancia contra este comportamiento, siendo ésta respaldada por una fuerte legislación y cumplimiento de la misma; ¡penalizando y multando severamente a aquellos infractores de las leyes establecidas como resultado de esta iniciativa!


Cada municipio debería de auto-proclamarse una Zona Libre de Basura. Imponentes letreros estratégicamente colocados a la entrada y salida de cada municipio “gritarían” a viva voz, a residentes y visitantes por igual, que esta despreciable práctica de destrucción de los recursos naturales y belleza de nuestra isla, no será tolerada dentro de dicha jurisdicción. La Policía Municipal, junto a la estatal y el Cuerpo de Vigilantes harían cumplir con firmeza esta nueva legislación, hasta el punto de que en el caso de un niño ser el infractor, sus padres responderían por dicha falta, asumiendo el costo de la multa. Esto obligaría a los padres a enseñar a sus hijos a ser ciudadanos más responsables desde pequeños, repercutiendo así, en que tal vez les sería más natural a las generaciones futuras el cuidar nuestro medio ambiente.


Uno de los mayores recursos con los que cuenta Puerto Rico, son obviamente sus hermosas playas. ¿Que sucede entonces con nuestros alcaldes? Porqué está el área de Guajataca tan descuidada? Porqué tienen que haber en el área tantos perros realengos sin que el municipio haya tomado cartas en el asunto? El tema de los pobres perros realengos en Puerto Rico es uno que conllevaría volúmenes para desarrollar, y por lo tanto no pretendo hacerlo en esta misiva. Una de las playas mas hermosas que he visto en la isla grande es la de Montones en Isabela. Esta playa está bastante limpia, generalmente, pero de todas formas me resulta triste el ver algunas botellas y basura en la misma cada vez que la visito. Lo mismo sucede en las playas de Aguadilla, donde en una ocasión me causó tanta verguenza el observar cómo unos turistas se retratában en el área conocida como las ruinas, utilizando el bello Océano Atlántico como trasfondo, sin percatarse de la basura que revoloteaba en el viento a su alrededor cual aves de paso. Los dos botes de basura que “prestaban” su servicio en el área, habían volcado su contenido por todo el lugar. Resultaba un poco díficil el distinguir donde finalizaba la basura y donde comenzaban los zafacónes, pues ésta los había arropado completamente. No señores; no es suficiente con dar el mínimo. A nuestros alcaldes les está quedando grande el trabajo.


Tal parece que algunos alcaldes piensan que su responsabilidad llega solamente hasta la colocación de zafacones en las playas. Pero no es así. La cantidad, localización y recogido de éstos es de igual importancia. No es suficiente ir a vaciar el contenido de los botes de basura una o dos veces por semana, pues las playas y demás lugares turísticos son frecuentados a diario. Que sucede con los muncipios y sus alcaldes? ¿En que gastan y malgastan su tiempo y sus esfuerzos? Lamentablemente muchas veces en necedades que nada aportan a nuestro ser como pueblo. No se requiere de un intelecto super dotado para darse cuenta que nuestras playas hay que cuidarlas, y los alcaldes, muchos de éstos, siguen dejando mucho que desear.


En el Puerto Rico ideal, no habríán botellas ni latas en sus arenas, pues todos nos ocuparíamos de mantenerlas limpias y hermosas. Para desgracia de todos, no es la nuestra una utópica sociedad, y definitivamente no es ésta nuestra realidad. Es por esto que mientras somos correctamente educados, los municipios, en especial aquellos que cuentan con los bellos recursos naturales que representan nuestras playas, deberían buscar alternativas para mantenerlas limpias y en óptimas condiciones para poder colocar nuestra isla y nuestras playas entre las mejores del planeta.


Existen en la nomina de los municipios muchas personas que podrían ser redistribuidas a otras áreas donde puedan desempeñar tareas de mayor productividad. ¿Porqué no pueden los municipios contar con unas brigadas de limpieza que se encargen de “peinar” el área de las playas, recogiendo aquello que no pertenece allí, al menos tres veces por semana? ¿Conllevaría ésto un gasto tan excesivo? Una buena alternativa sería el otorgarle a las compañías que hacen negocios aquí, la oportunidad de patrocinar distintas playas. Esto sería algo similar a lo que hacen algunas corporaciones con distintos segmentos en nuestras carreteras. Estoy seguro de que muchas compañías estarían dispuestas a hacer esto. ¿Que tal si en nuestras universidades tuvieramos fraternidades menos enfocadas a la auto-complacencia y más en contribuir a resolver los males que nos aquejan? ¿Cuántas clases de “relleno” tienen que tomar nuestros estudiantes universitarios antes de lograr obtener sus grados académicos? ¿Porqué no otorgar creditos extra-curriculares, sustituir clases de relleno, o añadir una clase de conservación como electiva y hacerla disponible a todos los departamentos universitarios? No, esto no es solamente una excusa para utilizar los estudiantes como conserjes, si no una oportunidad de crear concienciencia en nuestros jóvenes. En el Puerto Rico de hoy, existen aún muchos puertorriqueños que no han abierto sus ojos a la realidad de este problema. La universidad sería un magnífico lugar para desarrollar ideas que contribuyan a combatir este terrible mal.


¿Y que sucede con los presos? ¿Porqué no los ponemos a trabajar? A mi entender, con el problema de letargo y de vagancia que existe en Puerto Rico, se obtendría como resultado indirecto de una iniciativa tal, el que se redujera la tasa de criminalidad en la isla, pues el tan solo saber que estar en la cárcel implicaría trabajo, sería razón suficiente para que estos andaran “derechitos.”Es mayormente desafortunado que nuestras universidades estén repletas de grupos y organizaciones cuyo propósito y finalidad sea la politiquería y la promoción de sus propias agendas, las cuáles en muchos casos contrastan con los deseos de la mayoría del pueblo. Cuán beneficioso sería para nuestro país el que éstos demostraran la misma disposición y militancia para resolver problemas en vez de crearlos. Estos pequeños grupos que aparentan tener el control de la UPI, deberían usar sus “gigantescas” bocas para promover el bienestar de todos, en vez de tratar de atragantarle sus propias creencias a la mayoría. Podemos ser hipócritas con nosotros mismos auto-convenciéndonos de que como pueblo, nos preocupamos por la preservación de nuestro medio ambiente. La realidad es otra, y la mayoría de los puertorriqueños no lo hacemos. Los pocos recursos naturales, parques y otros patrimonios nacionales. que nos quedan en Puerto Rico, y que aún permanecen en buenas condiciones, son aquellos que están en manos de las agencias federales. No importa cuanto le disguste esta aseveración a aquellos que se oponen a todo lo que remotamente tenga algo que ver con los Estados Unidos; pero ésta es la realidad. Me pregunto entonces, ¿que sería de el Yunque, El Morro, El Castillo de San Cristobal, los diferentes cayos e islas pertenecientes al archipiélago de Puerto Rico, y que están bajo el ojo vigilante de las agencias protectoras ambientales pertenecientes al gobierno federal, de estos quedar a cargo del gobierno de la “república” de Puerto Rico? Un vivo ejemplo de esto es el Fortín San Jerónimo del Boquerón que estaba a cargo del gobierno del Puerto Rico y ya vemos lo que ha sucedido en meses recientes.


Es la nuestra, una bella isla, pero más que eso, Puerto Rico es el hogar de todos. No es difícil el encontrar alternativas y soluciones para los males que nos asedian; tan solo tenemos que buscarlas pues están disponibles. ¡Puertorriqueño, cuida y proteje lo que es tuyo. ¿Si no lo haces tú, quién lo hará? ¡Boricua, basta ya de ensuciar y cumple con tu responsabilidad social! Vamos a brindarle al gobierno un poco de ayuda, pero también exijamos más de nuestros líderes. Ya es hora de que aprendamos a escojer a aquellos que han de representarnos y que tienen nuestro futuro en sus manos. ¡Puerto Rico, es hora de despertar! El tiempo se nos acaba. ¿Será acaso nuestro único legado a futuras generaciones, una caja de oxidadas herramientas con la cual afrontar la inmensa y tal vez imposible tarea de intentar restaurar todo aquello que hemos abusado, mal utilizado, y destruido durante nuestra inescrupulosa existencia?


*Patrimonio - ¡Ya basta de llamarle patrimonio a todo en Puerto Rico, ¡por favor! Si la telefónica y la AEE son patrimonios, entonces creo que también deberíamos de otorgarle dicho titúlo a CESCO, el Departamento de Hacienda, Administración de Servicios Contra la Adicción (AMSCA), ARPE, La oficina del Seguro Compulsorio, etc..... Ya que vamos por esa línea de pensamiento, quisiera entonces yo nombrar a la Pizzeria Sancho Panza y al señor que vende pinchos debajo del Biaducto, ambos en Mayaguez, a esta lista de patrimonios nacionales. ¿Específicamente que parte de la palabra “patrimonio” aún no comprendemos? Quizás es el “patri[a]” lo que nos desenfoca; o tal vez sea el “monio.” De todas maneras, ¿podría alguien explicarme, cual de las agencias de servicio gubernamentales es aquella que nos identifica de manera alguna como individuos, nación, o pueblo? ¿Tiene algo que ver alguna de estas con nuestra idiosincracia? ¿Puedes de alguna manera colocar alguna de estas agencias en el mismo renglón o categoría que El Morro, Castillo de San Cristobal, nuestras playas e islotes (todos ellos patrimonios reales de todos los puertorriqueños)? ¡Basta ya de repetir insensateces como las cotorras!