Thursday, July 29, 2010

Puerto Rico y el "Deporte" de los Gallos

Desde hace años se han venido creando grupos en España con el fin de promover  el establecimiento de leyes que prohiban las corridas de toros. Recientemente, la región de Cataluña (Catalunya) de ese país, ha declarado ilegal la práctica de este nauseabundo pasatiempo. En amplio contraste, y lamentablemente para nosotros en P.R, nuestro neandertal ex gobernador Anibal Acevedo Vilá y sus primitivos legisladores, aprobaron una ley que, además de reglamentar el mal nombrado "deporte" de los gallos, lo catapulta a un nivel de nobleza, catalogándolo como un DERECHO cultural de los puertorriqueños.

Con la aprobación de esta ley, el desenfocado ex gobernador y la legislatura de Puerto Rico (de ambos partidos de mayoría), pretenden justificar y perpetuar la práctica de aquello que internacionalmente es reconocido como maltrato, abuso y explotación de los animales; al vestirlo, decorarlo y confeccionarlo con matices y colores de nuestra cultura e idiosincracia; denigrándonos en el proceso y devaluándonos como pueblo, como nación, y peor aún, como seres humanos.

Los tiempos cambian. Aquello que era correcto en antes, no necesariamente tiene que ser lo mas apropiado en el presente. De ser así, aún se estuvieran utilizando las sanguijuelas* para tratar enfermedades. Desgraciadamente, según lo que aparenta ser la lógica de nuestro ilógico ex gobernador y de los cavernícolas arquitectos de esta ley, podríamos deducir que para estos sería aceptable el que aún viviéramos los días de la esclavitud. Después de todo, la esclavitud se practicó por tantos años en los Estados Unidos que la misma también estaba arraigada a la cultura de ese país, especialmente en el área sur del mismo. Por consiguiente, tal vez podríamos abrogar la ley que le dio el derecho al voto a las mujeres, una minoría de las cuales (aquellas que sabían leer y escribir) comenzaron a votar en el 1929, y en su carácter total, apenas en el 1935. ¿Sería  entonces propicio aseverar que el no otorgarle los derechos a gran parte de los ciudadanos de un país es algo que hay que eternizar, de haber sido esto uso y costumbre por un sinnúmero de años? Lo que está mal, mal está; indiferentemente de cuan habitual haya sido para nuestros antepasados, y por cuanto tiempo estos se hayan conducido de tan reprochable manera.

El problema con los políticos del presente es que su verticalidad, moralidad y hasta sentido común, son lanzados por la borda en el momento de estos prestar juramentación, pues entonces, al ocupar su cargo y beber por vez primera del cáliz del poder, sus prioridades dan un giro de 360 grados. Es entonces cuando el político se ve en la necesidad de "pasarle" la manito a todos, evitando así la toma de decisiones y posturas controversiales, aunque sean estas necesarias y beneficiosas para la mayoría. De esta manera pretenden muchos tener a todo el mundo contento, con la finalidad de prolongar su estadía en esa silla de poder. He aquí la razón del continuismo de la inacción. Es precisamente por esto que las acciones de los políticos de la región de Cataluña, España, son comendables, pues a estos no les tembló la mano para tomar una decisión correcta, aunque fuese impopular. No tuvieron miedo de desencantar a aquellos mismos que los acusaban de ser poco patrióticos al ir en contra de aquello que era considerado por muchos como parte de su cultura. Estamos seguros de que dicha decisión ha puesto en riesgo las posiciones de muchos de estos dentro del marco político.

Los animales sienten y padecen al igual que los seres humanos; Y al igual que nosotros, estos también tienen derechos (por más deliciosos que sean), o al menos deberían de tener derecho a tener derechos. La existencia de los animales no tiene el propósito de servir de un mezquino y descarado entretenimiento para nosotros, para disponer de estos como mejor nos plazca. Aunque nos hayamos auto proclamado como tales, los seres humanos somos tan solo parte de la naturaleza, no los dueños y señores de la misma.

* = Anibal Acevedo Vilá